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EL ACUERDO SOBRE EL PACTO MIGRATORIO DE LA UNIÓN EUROPEA: EL PACTO DEL MIEDO

22/12/2023

Levantar muros se vuelve una cruz invisible que nos sigue y nos persigue, haciéndonos pensar que todo lo que hay en el mar son tiburones.”

Se ha dado a conocer el contenido de un acuerdo político entre las distintas instituciones de la UE denominado Pacto de Migración y Asilo que reducirá los derechos de las personas en movimiento, generando más obstáculos para acceder al procedimiento de protección internacional.

A la espera de las concreciones técnicas y en base al texto presentado, Fundación Cruz Blanca considera que este pacto no pone en el centro las personas, los derechos humanos ni el bien común. Al revés, es un pacto que pone en riesgo la vida de las personas, desde el control y la externalización de las fronteras.

Un pacto concebido para dificultar el acceso de las personas, reforzando la dependencia de la UE de Estados situados fuera de sus fronteras para gestionar la migración, lo que, de facto, significa aumentar la dureza y el control, posibilitando entre otras, la privación de libertad hasta la entrada en la UE, o lo que es lo mismo, romper con las normas migratorias comunes y el derecho internacional, dificultando la prevención de crisis humanitarias.

Un pacto que en lugar de invertir en una acogida digna dentro de la UE y ampliar las vías seguras y regulares para permitir que las personas alcancen la protección en Europa sin hacer trayectos peligrosos, elude las responsabilidades europeas de protección de las personas refugiadas.

Fundación Cruz Blanca se posiciona y reivindica un pacto en el que los derechos humanos estén en el centro de las negociaciones sobre las reformas del asilo en la Unión.

Un pacto que renueve el compromiso de UN SISTEMA DE ASILO, que presenta problemas importantes como la escasa inversión, las devoluciones ilegítimas y la impunidad en algunas fronteras, que cumpla la legislación de la UE y garantice la protección y el derecho internacional.

Creemos que no se han abordado las alternativas que tantos actores sociales, venimos promoviendo y que consideramos pueden resultar más eficaces que las prácticas vigentes:

  • Poner el foco sobre los “efectos salida” y no en el “efecto llamada”, contribuyendo a evitar las guerras, los abusos de las mafias y las hambrunas.
  • Poner esfuerzo en generar políticas y medidas basadas en los derechos y en los valores humanos y no en agitar el miedo a las personas migrantes.
  • Invertir en el establecimiento de vías legales y seguras para una migración ordenada, habilitando corredores humanitarios cuando sea necesario y coordinando políticas entre las diferentes administraciones.

Una vez más damos eco a las palabras del Papa Francisco: “Rechazamos el fanatismo de la indiferencia mientras algunos países europeos refuerzan sus políticas antiinmigración”. Discurso pronunciado en la última jornada mundial del Migrante y del Refugiado.