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XX ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN CRUZ BLANCA
El jueves 26 de septiembre tuvo lugar en Huesca la celebración del 20 aniversario de la Fundación Cruz Blanca, un numeroso grupo de unas 200 personas llegadas de distintos lugares quisieron unirse a la celebración que empezaba de buena mañana con una Eucaristía de Acción de Gracias en la Catedral oscense.
El Hermano Superior General y Presidente de la Fundación Cruz Blanca Luis Miguel Martell, quiso recordar unas palabras de la carta encíclica Fratelli Tutti, del papa Francisco al acabar la Eucaristía: “El servicio es en gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo. En esta tarea cada uno es capaz de dejar de lado sus búsquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles…”, y remarcó que este había sido el camino recorrido por la Fundación Cruz Blanca, bajo dos palabras inspiradoras, con una fuerte connotación: ser para las personas Casa y Familia, “como quería el Hermano Fundador, Isidoro Lezcano que tuvo la certeza que Dios está presente en los más vulnerables, busco amar y servir con todo el corazón, a los frágiles que encontró en su camino: los enfermos, los pobres y necesitados…”.
El lema escogido para este vigésimo aniversario: 20 años transformando realidades, acompaña la exposición inaugurada en la Diputación Provincial de Huesca y que será itinerante para que se pueda visitar en distintas delegaciones territoriales donde trabaja Fundación Cruz Blanca.
El acto central tuvo lugar en el salón de actos de la Diputación, con presencia de personas representantes de la política, fuerzas de seguridad, profesionales, hermanos, voluntariado, personas cercanas y amigas de Cruz Blanca y algunas personas atendidas que también quisieron sumarse. Se aprovechó para dar testimonio de Fundación Cruz Blanca a través de distintas personas que representaban el trabajo en red, y distinguir algunas personas por su aportación durante tantos años a la Fundación desde sus comienzos en el año 2004.
El Director General de la Fundación, el Hno. Miguel López recalcó en su intervención varios aspectos que dibujan el horizonte de la Fundación. En su discurso comentó que “conmemorar 50 años de una organización sin ánimo de lucro como Fundación Cruz Blanca permite poner en valor la función social de las entidades del Tercer Sector y reivindicar la utilidad de estas para acompañar a personas y familias en sus proyectos de vida.
Siempre, bajo el paradigma de conseguir romper con las desigualdades sociales y poder construir un discurso de incidencia que permita cambios sociales y políticos necesarios para construir un mundo más justo”.
También el Director General quiso recordar los inicios que se pueden reflejar en una imagen de una semilla que se va convirtiendo en un árbol, arraigado y con la comunidad, con una fuerte entidad.
“Cuando a finales de los años 90 la Familia Cruz Blanca de Huesca liderada por el H. Juan Vela comenzaron con el acercamiento a mujeres en situación de prostitución con lo que se denominó el Programa Cambalache no eran conscientes de la transcendencia de su acción. Cruz Blanca comenzó en ese momento a desarrollar humildemente un marco de incidencia en los poderes políticos y judiciales sobre la explotación sexual y la trata de personas. Años más tardes se iniciaron otros programas sociales de sensibilización y trabajo familiar y terapéutico siempre dentro del territorio de Huesca.
Después un tiempo de reflexión el Gobierno General de la Congregación aprobó la creación de Fundación Cruz Blanca como un brazo extendido a la labor social que ya se venía desarrollando en las Casa Familiares.
Así el 26 de septiembre de 2004 se realiza en Sevilla el acta fundacional y se crea el primer patronato formado por el Gobierno General de entonces más dos personas seglares de nuestra Familia Cruz Blanca.
Desde entonces se comenzó a potenciar la creación de programas y proyectos de atención a colectivos vulnerables desde la metodología del acoger, acompañar y transformar, donde el centro de la atención es la persona atendida y los profesionales acompañan en sus procesos creando vínculos y con una acogida cálida y de calidad dentro de nuestros principios de ser Casa y Familia”.
La apuesta de la Fundación Cruz Blanca ha sido y sigue siendo la opción por las personas y sus derechos para poder alcanzar una vida más digna, apostando siempre por el análisis continuo de las necesidades emergentes que han fomentado en la entidad la renovación organizativa constante de propuestas y de acción, lo que se constata en los diversos programas que se llevan a cabo:
- Atención a población migrante
- Programas de empleo
- Atención socio-comunitaria
- Atención a colectivos vulnerables
- Trata de seres humanos
- Prevención y promoción de la salud
- Infancia, menores y familia
- Cobertura de necesidades básicas
- Atención a personas reclusas
- Formación y sensibilización
- Voluntariado
- Cooperación internacional
Un trabajo hecho posible gracias a sus 280 profesionales y 204 personas voluntarias, gracias también a los convenios y subvenciones con las entidades financiadoras que hacen posible que muchos de los programas puedan convertirse en una realidad, atendiendo a miles de personas, sin olvidar la colaboración público privada con las Administraciones especialmente en programas de ayuda humanitaria.
La Fundación Cruz Blanca abraza el futuro con muchos retos, sigue trabajando con el mismo empeño, ilusión y esperanza que hace 20 años, con el convencimiento que cada persona es una realidad única y hay que atenderla en sus necesidades para que pueda seguir creciendo y alcanzando todos los derechos de ciudadanía, que tienen su raíz en los derechos humanos.
El Hermano Miguel López también apuntó hacia el futuro de la Fundación: “Conseguir afianzarnos como entidad referente en la atención a hombres víctimas de trata, es uno de los retos que nos marcamos y lo emprendemos con la fuerza que nos da 20 años de vida de una entidad útil y arraigada a dar respuestas integrales a esta dura y vergonzosa realidad que es la esclavitud del siglo XXI.
Posicionarnos como una entidad líder en la atención integral a los colectivos migrantes más vulnerables, es otro de nuestros desafíos y nos valida nuestra capacidad de dar respuestas rápidas y efectivas en situaciones de emergencia y el trabajo conjunto con otras organizaciones y con las administraciones del Estado.
Reforzar nuestra presencia e intervención en los centros y espacios de menores para prevenir situaciones de explotación sexual y trata, se nos presenta como un desafío, en el que hemos iniciado camino y constatamos que es necesario disponer de más y mejores recursos.
Con espíritu crítico queremos seguir acompañando a las personas y familias en situación de vulnerabilidad a través de equipos profesionalizados en el ámbito social, psicológico, jurídico y educativo en un momento donde la sostenibilidad, la innovación y la transformación digital marca la vida de las entidades”.
El acto acabó con unas palabras de agradecimiento, especialmente a todas las personas profesionales que trabajan en el día a día en todos los centros y programas de Fundación. Así como a todas aquellas personas que hacen posible la realidad de Cruz Blanca. Y el acompañamiento de las distintas Administraciones, las Administraciones públicas, organismos, entidades del tercer sector, empresas, que durante estos años han hecho que la Fundación Cruz Blanca siga creciendo y siendo una realidad que transforma realidades de personas y a la sociedad.
Esta celebración concluyó con una comida fraterna en la Casa Familiar San Lorenzo de Huesca.




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